Cómo usar el cálculo de emisiones
para liderar en sostenibilidad

España se prepara para la implementación de nuevas exigencias en sostenibilidad, esto a pesar de que la trasposición de la Directiva CSRD (Corporate Sustainability Reporting Directive) se ha retrasado. Sin embargo, el avance no se detiene. El pasado 12 de abril se aprobó el Real Decreto 214/2025, que obliga a las empresas a calcular su huella de carbono (HCO) y a elaborar planes concretos de reducción de emisiones, en línea con la Ley 7/2021 de cambio climático y transición energética. De este modo, se asegura el cumplimiento de los objetivos del Acuerdo de París.

Obligación de calcular y planificar: ¿Qué empresas están incluidas?

De acuerdo con este decreto, las empresas que deben presentar el Estado de Información no Financiera (EINF), según la Ley 11/2018, estarán obligadas a calcular anualmente su huella de carbono nacional y a definir un plan de reducción de emisiones. Esta medición debe distinguir entre fuentes directas e indirectas, y puede seguir metodologías como las ISO 14064 o el Greenhouse Gas Protocol (GHG Protocol), ampliamente reconocidas a nivel internacional. Aunque el registro en el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITERD) sigue siendo voluntario para las empresas, será obligatorio para entidades públicas a partir de 2026.

Planes de reducción basados en ciencia: una herramienta de gestión integrada

Además del cálculo de la huella de carbono, el RD 217/2025 establece la obligatoriedad de elaborar un plan de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. En dicho documento, la organización deberá establecer al menos un compromiso de reducción en un plazo determinado, respecto a un año base, así como las medidas para su consecución. En ese sentido, volviendo al mercado y a las tendencias, vemos que las compañías están entendiendo su monitorización de emisiones como una más de sus herramientas de gestión habituales y necesarias, que se integra a su operación y a sus cuadros de mando y desempeño. Por ello, tienden cada vez más a desarrollar planes de reducción basados en la ciencia, como Science Based Target Initiative (SBTI), para garantizar que sus metas de reducción de emisiones de GEI sean ambiciosas y alineadas con los más recientes avances científicos y las metas globales de mitigación climática.

Tendencia creciente: empresas que miden voluntariamente su impacto ambiental

No obstante, para las empresas que quedan fuera de la obligatoriedad, es importante destacar que en el mercado vemos una tendencia creciente por parte de las organizaciones (sea cual sea su tamaño), a calcular su huella de carbono. En muchos casos lo hacen de manera voluntaria por un compromiso con el cambio climático, lo cual las impulsa a conocer su línea base para poder analizar su evolución periódicamente, poder ver dónde tienen mayor margen de actuación y poder así marcarse objetivos de reducción y establecer planes de descarbonización de la actividad con medidas concretas de actuación en sus propias operaciones, o incluso en colaboración con grupos de interés de su cadena de valor. En otros casos, la medición de la HCO se da como respuesta a la demanda de sus propios inversores, clientes u otros grupos de interés, que se lo exigen en licitaciones, pliegos de contratación o cláusulas, al homologarse como proveedor, o como parte del proceso de registro en ratings internacionales, entre otros.

En cualquiera de los casos, lo que vemos son empresas que avanzan con el cálculo del alcance 1 y 2, o incluso que comienzan a calcular las emisiones de las categorías más significativas de alcance 3 (que, por ejemplo, algunos fondos de inversión les están exigiendo como requisito). Incluso se percibe una tendencia creciente por parte de las compañías a elaborar planes de reducción o de descarbonización detallados y sobre los que se percibe cada vez más implicación de la compañía, en llevar un exhaustivo seguimiento y control, con indicadores que muestren la evolución, y reporte interno a la Dirección, ya que, en algunas compañías, incluso se está vinculando parte de la retribución variable de ciertas categorías profesionales al indicador de reducción de emisiones.

Medición de emisiones como herramienta estratégica ante el Real Decreto

El Real Decreto puede ser una palanca de avance en la agenda de la sostenibilidad, ya que la medición y monitorización de las emisiones de gases de efecto invernadero es esencial en la lucha contra el cambio climático, ya que permite conocer con precisión las fuentes y cantidades de gases de efecto invernadero que se liberan a la atmósfera. Además, el seguimiento constante facilita la evaluación de políticas ambientales, la identificación de sectores críticos y la adopción de medidas correctivas eficaces. Asimismo, proporciona transparencia y responsabilidad en los compromisos climáticos asumidos por gobiernos y empresas, siendo un pilar clave para alcanzar los objetivos de descarbonización y limitar el calentamiento global.

¿Cómo podemos ayudarte a hacer frente a las nuevas exigencias de sostenibilidad y convertirlas en una ventaja estratégica? Euro-Funding puede posicionarse como un socio estratégico de confianza que no sólo asegura el cumplimiento regulatorio, sino que también impulsa a sus clientes a liderar en sostenibilidad. Desde el cálculo técnico de emisiones hasta la integración en su estrategia corporativa, pasando por el diseño de planes ambiciosos de descarbonización, nuestro acompañamiento cubriría todo el ciclo necesario para fortalecer su posición ante la nueva normativa y ante el mercado.

CONTACTA CON NUESTRA
CONSULTORÍA DE SOSTENIBILIDAD

últimas noticias

Noticias

Coordinar proyectos colaborativos europeos

Coordinar proyectos colaborativos europeos: cuando la diferencia está en la ejecución Lucía Duque Teva( Project Manager European Funds )Settings Coordinar un proyecto colaborativo europeo va mucho más allá de convocar…

Read more